Hoy reseña de una novela que me ha gustado, me ha sorprendido y me ha hecho reír, y eso siempre es muy bueno...
La vida de Inés se pone del revés tras la separación de su
marido. Tras un profundo bajón decide que ya es hora de dar un cambio a su vida.
Deja su trabajo como brillante analista de mercados, se esconde de su familia y se busca un refugio muy literario
para así dedicarse a lo que verdaderamente desea: escribir una novela. Hasta
ahí todo más o menos normal. ¿Quién no ha querido a veces meterse en un agujero
y esconder la cabeza? Lo que pasa es que todo esto que bien podría ser un grave
drama existencial, Isabel Keats lo convierte en una trama absurda y disparatada
en el mejor sentido de las dos palabras. Inés consigue trabajo como portera y
se transforma en otra persona. Cada vez que traspasa el umbral de su portería de de la madrileña y burguesa calle Lagasca, se convierte en la señora Santos. Una mujer
atrozmente vestida, con gafas tintadas y hasta naciente bigote esbozado a base de sombra
de ojos. Una mujer que casi daría miedo y de la que dudaríamos de su estabilidad
mental si no fuese porque es imposible no partirte de risa con ella.
Cuéntaselo a otra es una historia diferente y muy original, a
medio camino entre el sainete y las mejores pelis de Almodovar. Suspende la
incredulidad para que disfrutemos de una comunidad de vecinos también muy
reconocible (Silvia, la amiga fiel, Fran, el colega fumata y pasota, la genialísima
ex vedette Sasha Montagut, el vecino antipático y sospechoso, la niña en la
edad del pavo y, por supuesto, su padre, el adorable doctor, y además viudo,
Enrique Echevarría).
Agradezco a Cuéntaselo a otra, aparte de lo bien escrita que
está, el hecho de querer hacer algo distinto y conseguirlo gracias a una
narración madura, atrevida y rica en guiños y referencias. Me he reído
muchísimo con ella, me ha parecido surrealista por momentos, me ha gustado la
historia de amor, que es sencilla y está tratada con mucha naturalidad, me han
encantado todos los secundarios, y me ha parecido que tras su aparente “irrealidad”
se acerca más a la verdad que muchas historias supuestamente realistas. La
relación con la madre, con su hermana, la franqueza de Enrique, la confusión de Inés… Más allá del original y
colorido envoltorio exterior creo que Cuéntaselo a otra tiene un fondo muy
auténtico que hace que no puedas evitar encariñarte con sus protagonistas y
alegrarte de verlos madurar y ganar. Porque entre otros efectos secundarios, como
reconciliarte con la vida, el amor también puede hacer que sientes la cabeza, y si no que se lo digan a Fran. Su historia con Marisa, la hermana de Inés, es también de las que te ganan sin
remedio.
El final es justo el que todos queremos que sea, divertido,
feliz y estupendo. Un buen cierre para una novela que consigue sorprender y
salirse de lo convencional para jugar con los tópicos, ironizar con ellos y
demostrar que hay muchas formas de escribir una buena historia romántica. Y sí,
a mí también me encantaría ver Cuéntaselo a otra a todo color y en una gran
pantalla. Rompería taquillas, os lo aseguro...


Y qué te digo yo ahora, Marisa, aparte de que como siempre tu reseña me ha encantado y me ha tocado mi corazoncito? Mil gracias por tus palabras, y que sepas que estás tardando en publicar tu próxima novela. Después de El juego de la inocencia me tienes en ascuas... Un besazo!!!
ResponderEliminarTodas las gracias a ti, Isabel. Me lo pasé en grande leyéndola y me dio mucha envidia, ¡pero de la buena! XD Y sobre lo otro yo también estoy en ascuas XD Ya veremos lo que pasa :) Un beso enorme!
EliminarJajaja...al poner esa foto casi se me han quitado las ganas de leerlo, pero eso es lo que hay !!
ResponderEliminarLo tengo anotado para leerlo...ojalá lo disfrute tanto como tú.
Besos !
Es una foto un poco radical XD pero estoy segura de que te ibas a reir, Maribel, y nos hace mucha falta :D Muchas gracias por pasar <3
EliminarPues yo quiero reír así que... a la saca!!!!
ResponderEliminarBesos guapa!!!